
la visita del Barcelona a la ciudad de Turín fue desastrosa. El equipo de Luis Enrique, por segunda vez en esta edición de Champion League, se llevó una dolorosa goleada y esta vez parece ser definitiva.
De nueva cuenta los culés volvieron a ser superados, inoperantes y poco efectivos. La MSN poco pudo hacer para recortar distancias y ahora estarán obligados a golear en el Camp Nou a una poderosa Juventus, que a menos a primer ojo muestra mucho más músculo que el PSG que permitió una goleada de alcances históricos.
La pesadilla para los catalanes comenzó el fin de semana pasado con su derrota en Málaga. El golpe anímico parece haber sido tan contundente que tuvo injerencia en su compromiso de Champions League al cual llegaron tímidos, incómodos y con demasiada presión encima.
Paulo Dybala fue el verdugo de los españoles. El futbolista, que ha sonado para llegar al Real Madrid para el próximo verano, se despachó con la cuchara grande y vivió una noche perfecta: dos goles que sentenciaron al rival catalán al oscurantismo.
Al italiano le bastaron menos de 20 minutos para enterrar los deseos de los culés de salir airosos de Turín. El primer mazazo llegó al minuto 7 con una definición perfecta de pierna izquierda que dejó sin opciones a Ter Stegen.
Nueve minutos después, el mismo camiseta número 21 puso el 2-0 con un remate soberbio, esquinado y con la potencia necesaria para anidarse en las redes.
El Barcelona lo intentó poco, pero sin efectividad. En los pies de Iniesta y Suárez, se esfumaron las aproximaciones más claras de los visitantes que hubieran cambiado la historia.
Entonces apareció Giorgio Chiellini para poner cifras definitivas al minuto 55. Un cabezazo certero, que dejó en la lona a los pupilos de Luis Enrique que una vez más tendrán que remar contracorriente. El defensa central y uno de los pilares en la Vecchia Signora, rompió una sequía de ocho años de no hacerse presente en el marcador en un juego de Champions.
El resultado obliga al Barcelona a marcar 3 goles en el Camp Nou y no recibir ninguno para mandar el juego a tiempos exrtra.
La vuelta se disputará el próximo 19 de abril, cuatro días antes de que el Barcelona enfrente un partido decisivo en La Liga ante el Real Madrid que podría definir al campeón del torneo Español. ¡Vaya tarea complicada!