
Tras un viaje de 15 horas desde Fiumicino, Roma, el papa Francisco llegó hoy al aeropuerto internacional Arturo Merino BenÃtez de Santiago de Chile, con motivo de su visita de Estado de tres dÃas.
El papa fue recibido a pie del “Pastor Uno” por la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y autoridades de la Conferencia Episcopal, asà como por el nuncio apostólico, Ivo Scapolo, y el canciller chileno, Heraldo Muñoz, entre otras personalidades.
“Bienvenido a Chile, papa Francisco! Lo recibe un paÃs que ha cambiado desde la visita de Juan Pablo II. Somos una sociedad más justa, libre y tolerante, pero con desigualdades que requieren del mensaje de esperanza de un hermano espiritual de Alberto Hurtado”, tuiteó la presidenta Bachelet tras recibir al Jorge Mario Bergoglio.
También aguardaba al pontÃfice la Orquesta Sinfónica Infantil Metropolitana, que interpretó una pieza musical para dar la bienvenida al pontÃfice, y una representación de los más de 15.000 jóvenes voluntarios que colaboran en la organización de la visita.
La ceremonia de bienvenida, durante la cual no hubo mensajes del pontÃfice ni de la jefa de Estado, se desarrolló según el protocolo previsto, a excepción del momento en que un grupo de alcaldes, encabezados por el edil de Germán Codina, del municipio de Puente Alto, rompió la fila y se acercó al papa para estrecharle la mano.
Posteriormente, Francisco se subió en el asiento del copiloto de un vehÃculo hÃbrido para dirigirse a la parroquia de San Luis Beltrán, donde se detuvo a orar ante la tumba de Enrique Alvear, conocido como el “obispo de los pobres” y quien se distinguió durante la dictadura militar (1973-1990) por ser un firme defensor de los derechos humanos.
Al concluir la ceremonia de bienvenida, el ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, se refirió en declaraciones a los periodistas a las profundas diferencias entre este viaje apostólico y el que en 1987 realizó a Chile el papa Juan Pablo II.
“Eran momentos muy difÃciles, cuando los chilenos querÃan hablarle al papa de la dictadura, de las violaciones a los derechos humanos. Eran tiempos oscuros. Con este papa son otros los desafÃos. La emigración, la pobreza, los pueblos originarios, la desigualdad”, subrayó el canciller.
En alusión al encuentro privado que mañana sostendrán el papa Francisco y la presidenta Bachelet, el titular de Exteriores subrayó que ambos “tienen visiones muy parecidas”.
Y preguntado sobre si tiene algún temor que de el pontÃfice hable de la conflictiva relación entre Chile y Bolivia, Muñoz respondió que “el papa puede hablar de lo que él estime conveniente”.
“Él tiene que hablar su palabra, él sabe nuestra posición. Estamos muy alegres de su visita. Yo he visto en Naciones Unidas a moros y cristianos recibirle con los brazos abiertos por los esfuerzos que hace por el humanismo y los más vulnerables”, destacó el jefe de la diplomacia chilena.
Papa teme que “un incidente” desencadene la guerra nuclea
El papa Francisco reconoció que tiene miedo de que “un incidente” desencadene una guerra nuclear:“Estamos al lÃmite”, confesó este lunes a los periodistas que lo acompañan a bordo del avión que lo conduce a Chile, primera etapa de su viaje que incluye también Perú.
“SÃ, realmente tengo miedo. Estamos al lÃmite. Basta un incidente para desencadenar la guerra. No se puede correr el riesgo de que la situación precipite. Por lo tanto es preciso destruir las armas nucleares”, aseguró.
Francisco comentaba con esas declaraciones las razones por las que distribuyó a los 70 periodistas que lo acompañan en el vuelo una foto tomada en Nagasaki tras la explosión en 1945 de la bomba atómica con la leyenda “fruto de la guerra”.
Se trata de la misma desgarradora foto que la oficina de prensa del Vaticano publicó pocas horas antes de terminar el año 2017, y en la que se ve a un niño que espera en fila su turno con el cuerpo de su hermano a cuestas para que lo cremen tras morir por la bomba.
Es la imagen “que tomó el fotógrafo estadounidense Joseph Roger O`Donnell después del bombardeo atómico en Nagasaki. La tristeza del niño sólo se expresa en sus labios mordidos y rezumados de sangre”, explicó entonces el propio pontÃfice.
Francisco partió este lunes rumbo a Chile, primera etapa de un viaje de una semana que lo llevará luego a Perú.
Se trata del sexto viaje a América Latina en casi cinco años de pontificado, durante el cual va a abogar por los indÃgenas y excluidos, visitará el corazón de la AmazonÃa y reanimará a una Iglesia devastada por los escándalos de pedofilia.
Con información de EFE