Consejos para evitar el estrés laboral

Constantemente podemos observar en otros y hasta en nosotros mismos una alta carga de estrés que parte desde nuestro trabajo, esto conlleva a  otro tipo de trastornos: falta de memoria, irritabilidad o agresividad, cansancio, mal humor... son una serie de características negativas que ninguno/a desearía llevar consigo. 


Si padecemos algunos de estos problemas en nuestra conducta o estado de ánimo debemos tomar cartas en el asunto y concentrarnos en hallar la raíz del problema para solucionarlo de inmediato, pues a corto, mediano o largo plazo, puede transformarse en algo nocivo para tu salud y la de tus allegados.

La Organización Mundial de la Salud define este problema como una epidemia mundial. Según las estadísticas, en Latinoamérica, México encabeza la lista de países con mayor tasa de estrés laboral con  un 40% de empleados afectados, Europa le sigue con una tasa media del 28% y EE UU que pierde anualmente más de 150 mil millones de dólares debido al ausentismo laboral y la reducción de las capacidades productivas de aquellos que lo sufren.
 

Consecuencias:

Físicas
Las compilaciones a nivel físico es la inadaptación de nuestro organismo, entre ellas:

Trastornos de tipo gastrointestinal


Trastornos cardiovasculares.


Trastorno respiratorios y alteraciones en el sistema inmunológico.


Trastornos relacionados con el sistema endocrino.


Alteraciones y problemas dermatológicos.


Dolores y trastornos musculares.

Psíquicas
Los factores psicológicos negativos producidos por el estrés laboral son la preocupación excesiva, incapacidad para tomar decisiones, sensación de confusión, dificultad para concentrarse, poca capacidad para mantener la atención, falta de control, sensación de desorientación, pérdida de memoria, hipersensibilidad a las críticas, mal humor y mayor susceptibilidad a sufrir accidentes.  



Estos factores puedes desencadenar trastornos psicológicos más graves, entre ellos: trastornos del sueño, trastornos de ansiedad, fobias, drogodependencias, trastornos sexuales, depresión trastornos afectivos y de alimentación, trastornos de la personalidad y esquizofrenia.






Entre los signos o manifestaciones externas a nivel de conducta están:

Hablar rápido, temblores, tartamudeo, precipitación a la hora de actuar, explosiones emocionales, comer excesivamente, falta de apetito, conductas impulsivas, risa nerviosa y bostezos frecuentes.

Todos estos factores sin duda alguna, deterioran la calidad de las relaciones interpersonales, tanto familiares como laborales, pudiendo provocar la ruptura de estas relaciones.
3/related/default