El mayor robo de criptomonedas registrado hasta ahora sacude los mercados internacionales. La plataforma Binance asegura que cubrirá las pérdidas mientras las investigaciones apuntan a un grupo de piratas informáticos vinculado a Corea del Norte.
El mundo de las finanzas digitales está en alerta tras un ataque informático contra Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo, que habría provocado pérdidas estimadas en 6.300 millones de dólares.
Según los primeros informes publicados este viernes 30 de octubre, los atacantes consiguieron mover aproximadamente 6.360 millones de dólares desde billeteras digitales de la compañía, distribuidas en diez redes blockchain. Gran parte de la operación habría ocurrido en apenas 20 minutos.
Corea del Norte bajo sospecha
Las empresas especializadas en inteligencia blockchain TRM Labs y Chainalysis señalan que el ataque presenta características relacionadas con TraderTraitor, un grupo de hackers vinculado a Corea del Norte.
Sin embargo, la responsabilidad todavía no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades.
Binance promete cubrir las pérdidas
Ante la gravedad del incidente, Binance informó que trabaja con empresas del sector para recuperar y congelar los fondos robados.
Hasta el momento, aproximadamente 3.000 millones de dólares en activos afectados habrían sido congelados. La plataforma también aseguró que cubrirá las pérdidas y que los fondos de sus usuarios están protegidos.
Las retiradas de dinero fueron suspendidas temporalmente mientras se realizan las investigaciones, aunque la empresa espera restablecerlas en las próximas horas.
Un golpe que sacude al mercado
El ataque provocó preocupación entre los inversionistas y presionó a la baja los precios de importantes criptomonedas, entre ellas Bitcoin y Ethereum.
El caso vuelve a poner sobre la mesa una pregunta fundamental: ¿qué tan seguros están realmente los miles de millones de dólares que millones de personas mantienen en plataformas digitales?
La investigación continúa y el mundo financiero permanece atento a uno de los mayores golpes informáticos de la historia.